jueves, 26 de enero de 2017

DE UN LENGUAJE A OTRO


LOS AMANTES DE VERONA


Si os soy sincero; nunca fue sencillo esto de ser cielo:
amanezco y atardezco,
lloro a ratos, enloquezco,
a veces si me miran, cambio de atuendo.
La gente busca formas en mis nubes,
mientras ellas son solo viajeras del viento,
si la luna lo dice las mareas suben,
pero yo soy Dios de mi propio pensamiento.
De noche tengo discipulas del tiempo,
y el sol y la luna nunca dejan de brillar,
os cubro a todos y estareis de acuerdo,
no es tarea facil esto de ser cielo.



ESTRIBILLO
¿desde que lado es tu versión?
Porque te advierto este enfrentamiento necesita de tu intromisión
ve eligiendo tu posicionamiento colócate en posición
aunque de primera mano te advierto que muy poco tiempo,
a los amantes de Verona, les duró el amor

Es lo que pasa siempre con toda la gente,
que si no es enamorados no se detienen a verme,
y demasiado enamorados no ven nada,
porque a eso de que el amor es ciego,
se le sumaba, que era amor imposible,
que en una fiesta de máscaras,
Romeo Montesco se fue a enamorar
de la menos indicada,
Julieta Capuleto recién prometida,
por sus padres adjudicada a casarse con otro hombre,
algo que no deseaba

Mientras ellos no conocían el apellido
de los labios que besaban con tanto ahínco
Mientras tanto, yo consciente y asustado, al ver cómo empezaban
a amar al enemigo. 
 
ESTRIBILLO

¿Y si nos casamos? Propuso Julieta casi delirando
cuando ambos descubrieron el linaje
de los contrincantes labios,
que debían saber muy bien
para arriesgarse tanto



Dicha guerra entre familias salpicaba
al que más sano en esta historia yo consideraba,
Mercucio, el mejor amigo de Romeo.
El rayo de esperanza que moría el primero.
Y como ya es sabido y evidente, la esperanza es lo último que se pierde.

Pues ya estábamos perdidos.
Ya estábamos tocados.
Sólo nos quedaba hundirnos.
¡Yo me tiro de este barco!
Se nos fue de las manos, el tonto capricho,
Romeo fue a buscar venganza, a su amada dejó sin primo.
Le esperó, nada más y nada menos, que el exhilio

Por eso, tras toda una vida siendo cielo,
cuando más lloré, cuando más lloví,
fue con la historia de los Montesco y los Capuleto

Dos desgracias paralelas que al día siguiente se cruzaron.
Choque. Colisión. Daños.
cuando le contaron de la muerte de su primo,
y de quien fue el asesino,
Julieta se cuestionó y preguntó los motivos.
Aunque dos toques en su ventana, bastaron para que le perdonara
Pero como ya he dicho, el río sigue su curso, el caudal no para. 

 

ESTRIBILLO

Fray Lorenzo con su plan; hacer a Julieta dormir,
aunque la aparencia iba a engañar,
hicieron creer que había muerto en paz,
y llegado su fin.

A oídos de Romeo llegó a parar,
una información un tanto errónea.
Así que fue a verla, con miedo,
y yo temiéndole al final de la historia.



Al contar lo que ahora viene, me nublo
algo parecido a vuestro nudo en la garganta antes de llorar

(Hasta entonces no había llorado. Claro que había llovido, y claro que los poetas creen que cada vez que lo hace es porque lloro. Pero no. Cuando os lloro se me ponen los ojos rojos. Porque, ¿quién se va a quedar a observarme si si me mira se cala? Ni los poetas que dicen amar la lluvia se quedan a observar que no es llanto)






Romeo la vio muerta y fue con ella que, como no lo estaba,
despertó, y al ver morir a su amor, le siguió.
La serpiente que la cola se mordió.
Historia de amor fallida. Sepultada. Fallecida.
¿Y ahora a quién vamos a culpar de este trágico final?

De vez en cuando me da por llorar
si recuerdo que no les pude dedicar
ni la sexta puesta solar, ni una estrella del firmamento.
Espero que se puedan conformar con un suspiro del cielo.




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